
Hijo mio, cuando yo no este,
y sientas la soledad a tu lado.
No te deprimas, extiende tu mano,
y sentirás que estoy allí, junto a tí
Aunque muchos kilómetros nos estén separando.
Sentirás el amor que siempre te he profesado,
el mismo con el que te he criado.
Con mis aciertos y errores, soy humano.
El mismo que sentí, al saber que te había engendrado.
Busca las fuerzas en tí, en tu interior,
comprenderás muchas cosas, pone ahinco al intentarlo.
Sabrás que muchas de ellas, no son como lo has pensado.
La vida te pone a prueba cada día, no todo es dorado.
Cada herida que reciba tu corazón será experiencia,
pero no lograran matarlo, ira creciendo, madurando.
No permitas que se envilezca, mantenlo siempre bueno, puro, lozano.
Nunca tengas en cuenta los favores otorgados,
y lo mal que te han pagado.
Haz de la bondad una profesión y siempre manténte honrado,
pues no hay mayor fortuna que un nombre limpio,
y no ser por un dedo señalado.
Quiere a tu prójimo como a ti mismo,
si logras mantenerte puro, por ningún barro seras manchado.
Haz de la amistad un culto y nunca te sentirás despojado,
busca buenos amigos, pocos,
nunca más que con los dedos contados.
Y tendrás más hermanos que los que tu madre ha parido,
más hermanos que los que tu padre te ha dado.
Mantén firme tu fé, el Señor siempre estará a tu lado,
que no te abrume tu soledad, todo a tu tiempo te será otorgado.
Todos tus sueños serán realidad; tu porvenir, una compañera
una familia, todo lo que estas deseando.
Dale tiempo al tiempo, seras premiado,
no reniegues de tu suerte, ni envidies la de otros.
El ángel caído siempre esta en busca de almas que dudan,
para engrosar su ejército de desgraciados.
Aléjate de las tentaciones, de todo tipo de vicios, de triunfos fáciles,
el camino al infierno, finamente alfombrado con oropeles decorado
Que la adversidad sea tu fuente de energía,
que solo tiene valor, lo que con sudor y sangre ganado.
Vive en plenitud tu vida, como si este día fuese el ultimo
Disfruta de tu juventud, más si alguna vez, una duda
una pregunta tu pecho asalte, buscame, llámame este donde este.
Siempre estará atento tu padre para escucharte¡¡¡
Osvaldo Jorge.